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Porque semos asina, semos pardos…

diciembre 9, 2021

Por que “semos asina, semos pardos…”

Antonio Barrantes Lozano

No podemos dejar pasar desapercibido el centenario del “El miajón de los Castúos” por lo que representó en su momento y por la aportación continua que hace a nuestro sentir extremeño.

No puedo dejarme arrastrar con opiniones propias por que  la admiración que profeso a la obra no me dejará equilibrar mi subjetividad.

Por ello, para poner distancia a la  tentación, he buscado opiniones más ecuánimes y de más autoridad, y  cual mejor que la de  sus primeros lectores: D. José Ortega Munilla, periodista, escritor, diputado en Cortes, Académico de número de  la RAE, redactor y director del Imparcial. D. José tuvo a bien prologar la primera edición del “El miajón de los Castúos”. Y lo mejor es dejarse llevar por su lectura:

 “Este poeta ha tenido un acierto singularísimo: el de hallar en el lenguaje de los extremeños de la provincia de Badajoz palabras, giros, temas de energía y de originalidad asombrosos…el novel ingenio posee dos cualidades  eminentes y dominadoras: la originalidad y la vehemencia expresiva, y aumenta el interés de estas composiciones el estar escritas en el decir, un tanto bárbaro y fiero, de la gente de Extremadura, el haberse adueñado el compositor del estilo arrogante y bravo de sus pasiones, el haber inventado, en fin, un nuevo modo de belleza en las letras… cuando los bien entendidos otorguen a Chamizo su aplauso, como yo se lo otorgo, deberán sentirse alegres y contentos los hombres de la montanera,  los labriegos de la Extremadura, los que el poeta ha sacado a la luz del aplauso en sus pasiones y en sus quereres, recios como la encina, luchadores como los que crearon su antiguo linaje…”[1]

El político más insigne de la época, D. Antonio Maura, el 13 de Febrero de 1921, agradecido, escribía al poeta: “Muy Sr. mío: Llegó a mis manos, hará luego veinticuatro horas, el tomo que usted tuvo la bondad de regalarme titulado “El Miajón de los castúos”… con toda la verdad le digo que no recuerdo en muchos años lectura que haya agradado más… le agradezco por tanto, no sólo la finura del obsequio, sino el grandísimo deleite espiritual de una poesía tan caudalosa, tan ingenua, tan delicadamente sentida…tan limpia de los rancios afeite.

Nuestro autor, Luis Florencio Chamizo Trigueros, nació en Guareña el 7 de Noviembre de 1894. Sus ascendientes son todos extremeños, su padre, D. Joaquín de Castuera; su madre, Dña. Asunción, de Guareña; sus abuelos paternos: D. Miguel de Calamonte y Dña Petra Guerrero Rojas de Villanueva de la Serena, sus abuelos maternos: D. Juan de Guareña y Dña. Luisa de Valverde de Leganés. Desciende  por tanto y lo digo como de anécdota, de Villanueva por línea paterna. Se bautizó a los pocos días, como era costumbre,  en la Iglesia Parroquial de Ntra Sra. de la Asunción de Guareña. Su infancia trascurrió entre los hornos de alfarería de su padre, un hombre que siempre procuró que su hijo se cultivara. Después de los estudios primarios cursados en Guareña, el joven Luis marcha a Madrid y luego a Sevilla para terminar los secundarios  y es en Sevilla donde consigue el título de Perito Mercantil. Vuelve a Madrid y se licencia en Derecho. A la muerte de su padre es requerido por el negocio familiar y regresa a Guareña poniéndose al frente de la venta de los conos.  Cuando pudo se colocó de pasante en la notaría de D. Victoriano Rosado Munilla en D. Benito.

Sus primeros balbuceos literarios se remontan a 1913 cuando publica su poesía “En el remanso”. Sus primeros poemas  aparecieron publicados en la revista  “La Semana”, de Don Benito; de lo celebrado que fueron tenemos referencia por su paisano el profesor Eugenio Frutos.

 “El Miajón de los Castúos” es su obra más lograda. Vió la juz a principios de 1921.  “Miajón” es la esencia, “el alma”, la miga y lo “castúo” es paisaje, carácter, cultura, donde el primero, el medio geográfico, funciona como factor determinante de los otros dos, nos recuerda Ramiro de Maeztu. Hábilmente Chamizo todo lo envuelve y lo presenta como un todo.

D. José Ortega y Munilla, , aplica  el término castúo a “los que constituyen la entraña de un pueblo, los guardadores de lo castizo, que conservan y defienden la majestad intangible de una estirpe. Y acreditan el valor de ésta en las palabras y en los usos y en los trajes”.

Tuvo un éxito rotundo y su poesía se extendió rápidamente por América, donde se llevaron a contabilizar algunas ediciones clandestinas.

Para entender a un autor hay que situarle en su tiempo y Chamizo es un producto de su tiempo. Chamizo no era ajeno a los problemas de finales del siglo XIX y principios del XX:

El profesor Viuda Camarasa nos dice que las claves ideológicas de la poesía de Chamizo están encerradas en el concepto unamuniano de intrahistoria. Esto es, en las vidas e idiosincrasia de las gentes humildes, anónimas e inmutables…

 Nos dice Unamuno  que “La intrahistoria equivale a la vida silenciosa de los millones de hombres sin historia que a todas horas del día y en todos los países del globo se levantan a una orden del sol y van a sus campos a proseguir la oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna”.

Chamizo en este libro logra narrar la vida de esos hombres sin historia, su latir vital, su quehacer diario; las pequeñas cosas, la vida humilde y sencilla, la que construye el futuro…; del libro dimana un sentimiento muy profundo de lo extremeño. Toda su poesía es vida, sencillez, austeridad y drama. Un canto al pueblo humilde y sabio.

Corto nos quedaríamos si al hablar de Luis Chamizo nos quedáramos con sólo el ropaje. La poesía chamiciana viaja compulsiva por el amor, la amistad y la honradez que no dejan un solo momento ser objeto de llamada al lector. Los valores trascienden a una rápida lectura, el autor recoge del habla popular no sólo su léxico, también su sentir “sus quereles y sus creencias” y todo lo devuelve con ritmo sonoro.

 En Chamizo todo es natural y primigenio; pero desde lo primario y genuino se alza la voz del poeta hacia lo más trascendente  de la vida, del amor y de la muerte, que  son las constantes de la poesía inmortal en busca de los últimos misterio del hombre.

Un reconocido poeta extremeño, al que tuve el gusto de conocer, existencialista y comprometido con su tiempo, Manuel Pacheco, le dedicó estos versos, él recordando el centenario del poeta, nosotros los traemos por el centenario de su libro:

“Luis Chamizo golpeó / la encina de la palabra

/y en el idioma que labra /el sonido se encendió.

Toda la luz se le abrió/ en la llama de ese sueño

y el hablar de lo extremeño/ en lo castúo encontró.(M. Pacheco)[2]


[1] J. Ortega Munilla. Prólogo a “El Miajón de los Castúos

[2] Poema para nombrar a Chamizo. M. Pacheco

Publicado en Diario Hoy. Hiperlocal el 5 de diciembre 2021

El busto de Muñoz Torrero lucirá en el Congreso

octubre 6, 2018

 

Ricardo García Lozano, Escultor villanovense.

A. Barrantes Lozano

Cualquiera que se acerque a Badajoz viniendo desde Portugal se encuentra con una escultura de Ricardo García Lozano. La escultura en cuestión es un monumento de bienvenida, de acogida a los visitantes procedentes del país vecino. La figura de una joven con el torso desnudo, de 5 metros de altura, con sus brazos extendidos nos indica la hermandad entre España y Portugal. Su ubicación y monumentalidad la ha convertido en un símbolo de la concordia de la capital pacense. Pero la escultura “Ciudad de Badajoz” no es más que una muestra del trabajo de este escultor villanovense.
Este verano, en concreto durante el mes de julio, en las redes sociales se nos comunicaba que el próximo día 19 de septiembre, al fin, el busto de Muñoz Torrero lucirá en el Congreso. La fecha se tuvo que posponer, al parecer por motivos de agenda de las autoridades. El acto se llevará a cabo el 8 de octubre a las seis de la tarde.

Las instituciones extremeñas: Junta, Diputaciones y Alcaldías, unido al sentir generalizado de los

» Muñoz Torrero»

que somos de esta tierra, clamaron para que uno de los principales artífices de la historia constitucional española estuviera presente en los salones del hemiciclo, donde ya lo están figuras relevantes como Argüelles, Martos, Mendizábal, Cánovas, Sagasta o Castelar; es de justicia que alguien que les precedió, que fue pieza fundamental en la redacción de la primera Constitución que abrió a España hacia la modernidad, su figura no estuviera olvidada en el templo de la palabra. Al clamor referido hubo una contestación positiva por parte de nuestros Diputados nacionales por lo que Muñoz Torrero lucirá en el Palacio de las Cortes.

«Felipe Trigo»

El escultor villanovense, Ricardo García Lozano, que suyo fue el boceo propuesto y aprobado, asegura “que para él es un «gran honor» que una obra suya pueda estar en el Congreso de los Diputados «junto a otras de grandes artistas».

Y no es para menos. Ricardo me confesaba, no hace mucho tiempo, que sus escultores preferidos eran Miguel Ángel, Rodin y sobre todos P. Serrano… después todos los demás. Ahora junto a Serrano y algún otro como Benlliure, Borrás u Ortega estará su firma bajo el busto de D. Diego Muñoz Torrero, ese extremeño, de Cabeza del Buey, eclesiástico, que desde el rectorado de Salamanca acudió a Cádiz en aquellos años del XIX donde la Patria luchaba contra el ardor imperialista de Napoleón. De brillante oratoria fue uno de los ponentes de la Constitución de 1812 junto a Agustín Argüelles cuyo busto, a este sí, se le recuerda en el Congreso.
No le ha sido fácil a Ricardo llegar, ahora se encuentra en plena madurez, como persona y como artista.
Ricardo nació en Villanueva en 1946, –
• “Mi familia es de Villanueva de la Serena, que yo sepa, desde mis tatarabuelos” – me dice- aquí

«R. García Lozano posa con un busto para el Rey»

vive, aquí ha fundado su familia, de la que habla con orgullo, de su mujer, Milagros, “una estupenda retratista”; de sus hijos: “la mayor Fedra, ha realizado algunos vitrales para particulares; la siguiente Beatriz está en Vietnam y es diseñadora de ropa femenina y Ricardo, es músico y en la actualidad es profesor de trompeta.” Total una familia en la que se respira arte.
Muy amigo de sus amigos, a los que recuerda continuamente, tanto aquellos de su infancia, con los que jugaba de niño en la “Calle Nueva”, que es como se conocía a la nominada como de “López de Ayala”, en la que sus padres tenían su residencia, como de lo actuales, que por su forma de ser, están en continuo crecimiento.
Es academicista sin haber pasado por la academia. Estudió primaria en la Escuela pública, en el aula que D. Aníbal Hernández tenía en su casa y bachillerato con D. Medardo Muñiz, quién le inculcó el vicio de la lectura, vicio del que no se cura. Comenzó peritaje mercantil, estudios que abandona por aburridos para trabajar en la gerencia de una empresa familiar.
Su vocación artística es remota, a mediados de los años 50 del siglo pasado, con la arcilla de unas obras que se realizaban en la calle, hace sus primeros modelados con creciente éxito entre sus allegados, esas cualidades innatas para el modelado no le abandonan en ningún momento, más bien se le acrecientan y apasionan: •

«Cieza de León»

“ Aunque no tengo formación académica, creo que he leído un centenar de libros sobre el tema; así como las vidas escultores y estudios sobre su obras. Y he pasado centenares de horas aprendiendo por supuesto, las técnicas básicas en cuanto al moldeo; sobre todo en las diversas fundiciones en la que llevado mis trabajos; el método de ensayo-error me ha permitido hacer unos moldes, que según me comentan los fundidores, permiten la extracción de la pieza en cera sin apenas señales y una fidelidad extrema.”

Forjado así mismo y espoleado por conocidos y entendidos le animan a volcarse dentro del intrincado y voluble mundo del arte:

• “Dado que hacia esculturas hacía años, y varias personas relacionadas con el mundo del arte, me habían alentado a que me dedicase a ello profesionalmente, decidí probar suerte y de este modo hice mi primera obra pública; el busto de Felipe Trigo.”
Para definir su ubicación en el panorama de las tendencias, prefiero, mejor, que lo haga él: .

«Quinto Cecilio Metelo»

«Soy figurativo; y aun si tener formación académica, soy bastante academicista. Prefiero expresar los sentimientos a través de la escultura, no por medio de conceptos abstractos; sino mas bien por aspecto formales concretos, tales como la postura (expresión corporal); y me gusta contraponer en las esculturas de personajes, frente a un rostro casi delimitado por planos unos ropajes arremolinados, como si toda las convulsiones del alma, se hubiesen descargado en los   pliegues de los ropajes.”

Figurativas son sus numerosas obras que jalonan por Extremadura: “D. Pedro Cieza de León” en Llerena, “El Brocense”, en Brozas; “D. Pedro Calderón de la Barca”, en Zalamea; “Homenaje a la Constitución,” “La Virgen de las Cruces,” o “El emigrante,” en D. Benito; “Francisco Vera”, en Alconchel; “El Campesino”, de la que se encuentra muy satisfecho, en Villagonzalo… Un trabajo prolijo que afortunadamente continúa.

Entre las grandes satisfacciones personales destaca la suma de una  de sus obras al Patrimonio Nacional:
• «Cuando el nuevo Rey fue coronado, me apeteció hacer un busto de Su Majestad. Lo hice porque creí que era un momento histórico», dijo. «Ese busto ha estado mucho tiempo en barro por casa y una vez que vi al alcalde le planteé la posibilidad de enviarlo a la Casa Real. Entonces, fue Miguel Ángel Gallardo el que tomó la iniciativa, envió una carta haciendo el ofrecimiento y cuál fue nuestra sorpresa que de vuelta recibimos otra carta en la que el Rey Felipe V mostraba su gratitud por el obsequio y aceptaba la escultura»,

D. José Mª Barrantes Gil. Nuevo párroco de la Iglesia de la Santa Cruz y Virgen de Guadalupe de Valdivia.

septiembre 15, 2018

D. José Mª Barrantes Gil. Nuevo párroco de la Iglesia de la Santa Cruz y Virgen de Guadalupe de Valdivia.

Este domingo 16 de septiembre, a las 11,30 horas, la comunidad católica del Barrio de la Cruz del Río recibirá a su nuevo Párroco. (Posteriormente lo hará Valdivia).
Me consta la importancia que tiene la Parroquia para su gente y la labor de cohesión que han ido ejerciendo entre la población los diversos sacerdotes que por aquella sacristía han pasado; no podemos olvidar a D Sebastián, al que se le recuerda con una Plaza, y a tantos otros que continuaron su entrega dejando recuerdo y gratitud entre los vecinos.

Dando la comunión a su padre

Al nuevo Párroco le deseo lo mejor en su nueva etapa Pastoral. Llega a un barrio populoso, dinámico, formado por familias trabajadoras, con sus ilusiones y sus proyectos. Como gente sencilla se da sin miramientos a los que se dan. Sabe acoger y agradecer. Y eso es un buen aval para el que llega.
Quizá el barrio conozca poco de su nuevo sacerdote que tienen que compartir con Valdivia, tan suya y tan villanovense como el Barrio, por eso voy a adelantar, aunque sea brevement,e algunas notas sobre él; considero que las personas deben de conocerse, porque cuando se conocen el camino se hace más ameno.
D. José María Barrantes Gil, nació en Vva de la Serena el 6-12-1969, tiene pues 48 años cumplidos. Si tuviera que descubrir su árbol genealógico, genuinamente serón, tanto paterno como materno, seguro que me perdería en algún siglo muy pretérito. Sus estudios primario lo realizó en Orellana y Santa Amalia, lugares donde el padre trabajó para una empresa villanovense.
Después de 8º de EGB, se marcha al Seminario Diocesano de S. Atón, donde estudia el Bachillerato y termina los estudios teológicos.
Se ordena sacerdote el 24 de junio de1994, en la Basílica Santa Eulalia de Mérida.
El primer destino definitivo será como Párroco de Esparragosa de Lares , compartiendo su tarea diocesana como docente en el colegio de Esparragosa y posteriormente en el Instituto Luis Chamizo de Don Benito. Después de tres años fue enviado a la Parroquia de San José en Badajoz, como Vicario Parroquial. En Badajoz es capellán en el Hospital Materno Infantil y Clideba, además de ejercer docencia en el Instituto Rodríguez Moñino de Badajoz y consiliario de la J.E.C. (Juventud Estudiante Católica).
Pasados cuatro años es destinado como párroco a las Parroquias de Villagonzalo y Valverde de Mérida y, a la vez, es profesor en el IES La Zarza, después en el IES Sáenz de Buruaga y posteriormente al IES Emérita Augusta.
Se experiencia pastoral, 24 años como sacerdote, se ha ido ampliando y enriqueciendo durante los diez últimos años, como Párroco de la Iglesia de Santa Marta, y como Arcipreste del Arciprestazgo de Almendralejo.
Además de desarrollar todas las funciones propias de Párroco, presidente parroquial de su comunidad, como es la preparación de grupos, catequesis, cofradías o cáritas parroquial y arciprestal, pronto se liga a distintos movimientos juveniles, habiendo sido consiliario de la J.E.C. ( Juventud Estudiante Católica), y actualmente lo es del “Movimiento Internacional de matrimonios cristianos” y de “La Hospitalidad Diocesana de Ntra Sra de Lourdes.”
Colabora con las asociaciones civiles en la “Lucha contra el cáncer” y “Fundame” (fundación de la atrofia muscular y espinal)
Amante de la naturaleza, le gusta adentrarse en la sierra en busca estratos y fósiles, y montar en bicicleta. Me dice: “soy afiliado al Club ciclista de Santa Marta, con los que me hubiera gustado participar más, pero mis tareas pastorales no me lo han permitido.”
Sea bien recibido.

Acto de imposición de la Medalla de Oro de la Ciudad a D. Antonio Huertas Mejias.

septiembre 13, 2018

14-09-2018
Acto de imposición de la Medalla de Oro de la Ciudad a D. Antonio Huertas Mejias.

I

Por acuerdo tomado por la Corporación Municipal, durante el Pleno celebrado el 9 de marzo pasado, se concede la Medalla de Oro de la Ciudad a D. Antonio Huertas Mejías. Presidente de MAPFRE.
El acuerdo fue tomado después del dictamen favorable de la Comisión de valoración que actúa aplicando el Reglamento de Honores y Distinciones y discutido en la Junta de Portavoces.
Los representantes municipales, tanto del Partido Socialista Obrero Español como los del Partido Popular, ambos mayoritarios en la composición del ayuntamiento, consideraron razones suficientes los méritos que recaen en el galardonado, un villanovense que ocupa la Presidencia de una de las mayores empresas de este País y que pregona su ascendencia serona allí donde está.
La representante de I U, no lo considera así, y razonó su voto negativo. Por lo que la propuesta fue aprobada con 20 votos a favor y uno en contra.
(Se puede consultar el acta de Pleno del día 9-3-2018,”Asunto decimoquinto” del orden del día)

II

El acto institucional de imposición de la Medalla se celebró en la noche del viernes 16 en una de las salas del nuevo Palacio de Congresos en presencia de todos los concejales que componen la Corporación Municipal y numeroso público compuesto de familiares y amigos.

Del desarrollo del acto da cumplida referencia el periodista Fran Horrillo, en el diario Hoy, en crónica publicada el domingo 16 de septiembre que por considerarla fidedigna la incorporo al presente diario.

Crónica

Una Medalla de Villanueva para el becario que acabó presidiendo Mapfre

 

Antonio Huertas se convierte en el séptimo villanovense en recibir la máxima distinción que concede la ciudad

FRAN HORRILLODomingo, 16 septiembre 2018, 10:19

D.Antonio Huertas con D Miguel Ángel Gallardo

Desde el viernes por la noche, Antonio Huertas Mejías engrosa la selecta nómina de villanovenses que pueden presumir de lucir sobre su cuello la Medalla de Villanueva de la Serena. Se trata de la máxima distinción que se concede en la localidad villanovense y en esta ocasión fue a parar a un hombre que se incorporó a Mapfre en 1988 como becario y en sólo 24 años logró ascender a la cima de esta multinacional, líder de seguros en España, y que preside en la actualidad.

Precisamente, un anuncio de trabajo en un periódico fue el origen de una meteórica carrera. En concreto, se buscaban ‘licenciados sin experiencia para vender seguros’. Antonio Huertas acababa de terminar la carrera de Derecho en Salamanca y aunque no tenía ni idea del tema de los seguros, le sedujo la idea de probar. Eso sí, antes tanteó a su padre, que no le puso pegas por el hecho de que el contrato que le ofrecían fuera de tan sólo tres meses y el sueldo de 60.000 pesetas al mes. «Menos te pagaban de estudiante ¿no hijo?», le respondió.

Este villanovense aceptó el reto, entrando en Mapfre a los 24 años. Una empresa que no ha abandonado en estas tres últimas décadas y en la que ha ido escalando merced a sus méritos y su valía.

«Antonio se forjó en la cultura del esfuerzo, de la renuncia y de prestarse»«Siempre tuve el sacrificio personal como guía», afirmó el homenajeado tras recoger la medalla

En el acto de entrega de la Medalla de Villanueva que se celebró en el Palacio de Congresos, Huertas estuvo arropado por sus familiares y amigos, entre ellos el periodista Pedro J. Ramírez. El vicepresidente de Mapfre, Ignacio Baeza, fue el encargado de ofrecer una semblanza sobre la trayectoria profesional del homenajeado. Su compañero y amigo recordó que su primer destino fue la oficina de Málaga. Allí llegó y vio una caja sin abrir en un rincón. Era un ordenador, que Antonio no dudó en instalar, convirtiéndose en el único de la oficina que le dio uso. De hecho, como recordó Baeza, «la tecnología siempre ha sido una apuesta de Antonio».

Aunque, sin duda, uno de los puntos de inflexión en la carrera de Huertas fue su llegada a Puerto Rico. En aquel país, el catastrófico huracán Georges, que asoló la isla en 1998, supuso una auténtica oportunidad para seguir aprendiendo: «Tuvo que gestionar miles de seguros de familias que se habían quedado sin nada y, sin duda, fue su mejor escuela», afirmó Baeza.

Tras siete años en la isla caribeña, donde ostentó altas responsabilidades, Huertas regresó a España donde mantuvo «una progresión constante basada en sus éxitos, hasta que en marzo del 2012 asumió la presidencia de Mapfre, convirtiéndose en uno de los CEO más jóvenes del Ibex 35 gracias a su personalidad marcada, a su liderazgo, a su capacidad de trabajo y a su honradez ya que, como nos recuerda y tenemos interiorizado en Mapfre, sin ética no hay negocio».

Cultura del esfuerzo

Su amigo Javier del Pueyo fue el encargado de ofrecer durante el acto una semblanza personal de Huertas. Javier quiso poner en valor la figura de los padres de Huertas, Felipe y Carmen, que le inculcaron al ahora presidente de Mapfre «la cultura del esfuerzo, del sacrificio, de la renuncia, de prestarse y dándole a entender que en casa no había más». Con esa educación y formación se forjó Antonio.

Eso sí, como reconoció Javier, a su amigo desde siempre le llamó la atención la literatura, la poesía o la historia, y no el derecho que es lo que al final acabó estudiando. De hecho, recordó varias anécdotas de la niñez, como cuando venían de la escuela y Antonio llegaba a casa recitando pasajes del Lazarillo de Tormes, que luego acabó representando. O cuando para ‘disfrazarse’ de Quevedo, utilizó una camisa blanca y el pantalón negro que llevó su padre en su boda.

Javier valora de su amigo que «siempre confió en su constancia y su capacidad de sacrificio, y se centró en sus metas y objetivos sin distraerse en nada más».

El alcalde, Miguel Ángel Gallardo, fue el encargado de entregar la medalla al homenajeado, del que quiso destacar su humildad. Además, valoró el hecho de que la ciudad que preside, Villanueva de la Serena, sea generosa «con aquellos hijos ilustres que ponen en valor a su pueblo, allá donde van, y son los mejores embajadores en el conjunto de España y el mundo». Ese es el caso de Antonio Huertas, séptimo villanovense en recibir esta distinción tras Antonio Guisado, Pedro Muñoz, Tomás Parejo, José Manuel Calderón, José Luis Pérez Chiscano y Jesús Sánchez Adalid.

Cerró el acto el propio Antonio Huertas, que en primer lugar pregonó a los presentes su orgullo de ser villanovense. Es más, dijo sentirse identificado con aquel niño que va con su abuelo a por sandías en el serón del burro, de la famosa escultura que preside las Pasaderas.

Tras recordar sus orígenes familiares y varios episodios de los «años felices» de su niñez, Huertas dejó claro que siempre tuvo el «sacrificio personal como guía». Además, se mostró tajante al asegurar que «hay que abandonar el localismo». Y no quiso dejar pasar la oportunidad para denunciar la «situación de aislamiento que presenta nuestra región, con unas comunicaciones ferroviarias del siglo XIX», al tiempo que no dudó en apuntar que «aunque tenemos un buen sistema educativo, hemos ido perdiendo calidad y, por ello, nuestra educación debería especializarse más».

 

Al amigo Fran, que nos deja y sigue haciendo camino

septiembre 1, 2018

Al amigo Fran, que nos deja y sigue haciendo caminoimage1
Antonio Barrantes Lozano
Recuerdo cuando te conocí, la verdad que poco sabía de ti. Fue una sorpresa cuando un domingo de la mano de Paco Sayago nos largaste una homilía en la ermita de la Aurora. No sé si por entonces ya habías tomado posesión de tu nuevo destino, aquí en Villanueva, en la Parroquia de la Santa Cruz, pero si no fue así estarías a punto de hacerlo. Yo que te veía, joven, barbilampiño, pensé, ya veremos a este cuando Paco le deje el mando, porque Paco suele dejar el listón alto por donde pasa. Tuviste suerte, conociste a D. Sebastián y trabajaste mano a mano con Sayago, tú mismo se lo reconoces a Fran Horrillo, nuestro amigo periodista que proclamó tu marcha en el Hoy, el domingo 8 de Julio, cuando todos ya sabíamos las decisiones del Sr. Obispo. Le decías: «Don Sebastián fue mis manos y mis pies a nivel pastoral, aconsejando, acompañándome en todo. Y Paco Sayago me enseñó una manera de trabajar en la que solamente se puede improvisar cuando lo tienes todo bien trabajado, y siempre desde la alegría. Formamos, los tres, un equipo muy bueno. Me enseñaron a querer al barrio y a la ciudad, a mirar con ojos de ternura a quien se acercara a la parroquia».
La verdad es que aprendiste, y bien es lo que has hecho en tu barrio y bueno es el recuerdo que nos dejas, aquí en Villanueva y no menos en Valdivia, pueblo por el que late con fuerza la sangre villanovense. Lo decías:
«Dejo dos parroquias distintas, de ritmos distintos, pero dos parroquias con gente buena»
Te gusta decir que eres “pailón” y eso te honra, porque amas tus raíces, porque conservas a tus amigos y eso nos reconforta, porque estamos seguros que seguirás conservando a los tuyos de aquí, porque los de aquí también estaremos orgullosos de saber que un cura de Zafra es amigo nuestro.
El camino de sacerdocio no es camino fácil, catorce años, una parte importante de tu vida, me dices que estuviste en el Seminario, San Atón de Badajoz, donde recibiste una sólida formación, “buena, muy buena y en donde me han enseñado a mirar la vida con normalidad, integrar la fe y la vida y siempre hacer revisión de vida de todo lo que nos va ocurriendo, porque así debe ser la vida del sacerdote, no alejada del mundo sino inserto en él y evangelizando desde él.”
Este es tu pensamiento y eso es lo que trasmite. Te preguntaba:
¿Qué expectativas tenías, al llegar a un pueblo que no conocías?
Tú contestación es toda una pista de lo que es tu vida, de tu forma de verla.
“Venía a dejarme enseñar, a evangelizarnos mutuamente, a trabajar por la Iglesia y al servicio del Evangelio… en definitiva, a ser feliz en una ciudad y en una parroquia que me han hecho crecer muchísimo, donde el cariño y la complicidad han sido mutua.”
Eres de los que hacen camino, pero de los que disfrutan y se enriquecen con los frutos que el camino ofrece, aunque esté lleno de sombras, de vacilaciones, pero tu solidez no te deja retroceder, siempre tienes una Luz a la que seguir, es lo que haces en tu día a día.
“ Bien es cierto que no todo es camino de rosas, y que surgen dudas que hay que solventar con paciencia, con humildad y con generosidad.”
Entraste en la Parroquia de la “Santa Cruz” el once de septiembre de 2005, trece años después te marchas, la Iglesia te necesita en otra parte. Me dices que llevas la mochila llena de agradecimiento, de amigos.
“Me salen muchos calificativos, pero creo que se resumen en uno: GRATITUD. Gratitud inmensa a una comunidad parroquial que me ha hecho crecer; que me ha hecho madurar; que ha conseguido que venza muchos miedos; que aprenda a vivir y a mirar la vida con exquisita sencillez, sin aparentar nada; que me ha hecho feliz, tremendamente feliz; que ha cuidado a mi familia como si fueran unos más de Villanueva; que me han hecho sentirme pequeño para que realmente pudiéramos valorarnos por lo que somos y no por lo que tenemos… por tantas y tantas cosas.”
Nos alegramos que esas sean tus sensaciones, pero no todo te lo llevas tú, tanto o más has dejado entre nosotros, en tu barrio, en la ciudad, tu alegría, tu saber estar, tu generosidad nos ha contagiado y eso ayuda para hacer un poquito mejor a la sociedad, para ser mejor persona. Tu siembra ha sido abundante, márchate tranquilo que no es menor la cosecha, que de alguna manera a todos nos enriquece. Villanueva entera, no sólo tu “Barrio” te lo agradece.
Tu humildad hace que manifieste sin en vagos tu agradecimiento a la Ciudad:
“Nunca olvidaré los años que he pasado en esta gran ciudad, que considero como mi ciudad.”
Desde mi humilde atalaya yo te digo que Villanueva no ha hecho otra cosa que corresponderte. Vete tranquilo amigo, sigue haciendo camino y disfruta y haz disfrutar a los que te siguen en la senda que has elegido. Con tu fe, los vientos siempre te serán favorables.

Calderón “Medalla de Oro al Mérito Deportivo”

enero 18, 2017

 

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Por Real Decreto 1523/1982 se crea la Real Orden del Mérito Deportivo, dando cauce de esta manera a lo que dispone la Constitución Española, en su artículo cuarenta y tres que consagra como principio rector de los poderes Públicos  el fomento de la educación física y el deporte.

Pertenecen a esta Real Orden, de la que es Maestre Su Majestad el Rey,  sólo los elegidos. Hay que aportar un bagaje personal y una trayectoria deportiva que no está al alcance de cualquiera, por todo, por lo que significa para él, para su familia y para orgullo de los que le conocemos nos alegramos que haya sino destacado José Manuel Calderón. Y lo ha sido porque su perfil se ajusta a lo que  se establece en el Artículo  Segundo, punto Uno, del citado R. Decreto, que nos dice que tan alta distinción se concederá a  los españoles que se hayan distinguido notoriamente en la práctica del deporte…José Manuel cumple con creces el requisito, tanto que se le concede, por el titular del Ministerio, la Medalla de Oro.

En Marzo de 2016, el periodista Javier Ortiz publicó “101 Historias del Basket Español” En sus páginas – 104 a 108 -aparece alguna reseña de José Manuel  y en ellas una fotografía premonitoria. Nuestro deportista, con cinco años, entre Hollis y White dos americanos del entonces Caja de Álava,  que visitaba Villanueva con motivo del encuentro con Cay Zaragoza, para dirimir la final de la  copa de la Asociación de Clubs de Baloncesto. Con el partido  se inauguraba el pabellón deportivo de Villanueva. Premonitorio porque el Pabellón de referencia hoy lleva su nombre y premonitorio porque el antiguo Caja de Álava se transformó en “Tau” donde Calderón acabó siendo una estrella.

Calderón niño no estaba allí por una casualidad,  estaba allí por los nexo que unían a su familia con el Doncel, equipo organizador del evento y en el que participaba su padre.

José Manuel,  envolvió su infancia en torno al baloncesto. Su padre, que trabajaba en una fábrica, jugaba al baloncesto, en uno de los clubs más punteros de Extremadura hace unos años. La idiosincrasia del Club hacía que la convivencia entre jugadores, técnicos y directivos creara un nudo de amistad, formando  un colectivo al que gustaba del baloncesto como deporte y como medio de formación. Los viajes se realizaran generalmente con toda la familia lo que creó un clímax especial que todavía une a los que participaron de aquello.. Allí estaba también, siempre, el niño José Manuel, acompañando a sus padres, respirando baloncesto. Y en el Doncel comenzó  a caminar, alevines, infantiles… pronto destacó, tanto que se le requería para partidos de secciones superiores. Así se fue forjando.escanear0026-1

Hace unos años, cuando la proyección del José Manuel Calderón estaba clara, le dediqué un artículo que luego recogí en mi libro “Estampas Seronas,” de ahí recupero algunos párrafos. Le decía: “Tu baloncesto se forjó al aire libre, en las pistas hoy derruidas de la Piscina Municipal… De eso sabe más tu padre, “Calde” … que a fuerza de voluntad y tesón se hizo un sitio en el baloncesto extremeño…” aquella ilusión la transmitió a la familia. Su casa era toda baloncesto… de aquellos esfuerzos vinieron numerosos frutos a nivel de Club y a nivel de sus componentes. Las categorías inferiores fueron un buen escaparte para los jugadores del Doncel por su competitividad y nivel deportivo, lo que hizo atraer a los cazatalentos. A los que colaboramos por entonces recordarlo nos llena de orgullo.

Con apenas trece años su familia tuvo que decidir su marcha. Fue una decisión difícil y dura. José Manuel era solo un jovencito que prometía. En Álava se fue forjando como jugador y como hombre, madurando en categorías inferiores hasta que en 1999 es contratado por el CB Lucentun de Alicante, dos temporadas, luego Fuenlabrada y  de nuevo vuelta a Vitoria, donde entra de lleno en la alta competición.

Su estancia en Vitoria le hace madurar como persona; en aquella época  forma su propia familia a la vez que completa su formación como jugador. Con un sitio en la élite toma la decisión de cruzar el atlántico y probar en la liga más exigente del mundo; fue en agosto de 2005 cuando da el salto a la NBA consiguiendo el sueño que todo jugador de baloncesto tiene a lo largo de su carrera. Y ahí sigue.

Han pasado más de diez años: Toronto, Nueva York, Los Ángeles. Sus cualidades físicas, su inteligencia, su fuerza mental, su capacidad de sacrificio… han ido siempre unidas a los valores que hace que sea un “grande”: trabajo y humildad.

Amante de su pueblo, al que visita con frecuencia y donde tiene familia y casa, y muy amigo de sus amigos de siempre; sus paisanos le tenemos una alta consideración que nunca llegará a compensar sus servicios a la comunidad como embajador villanovense y extremeño.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, viene a reconocer sus valores y aportación al deporte nacional resaltando su trayectoria con tal alta distinción.

La Medalla de Oro al Mérito Deportivo es para pocos elegidos por las exclusivas exigencias para su otorgamiento y él es uno de ellos. De su cuello colgará este reconocimiento a nivel nacional junto a las medallas de Oro de Villanueva y Extremadura que ya luce.

Pertenece a la generación llamada “junior de oro” con los que ha recorrido todo su ciclo glorioso que culminó con la conquista del Mundial en 2006, en Japón. Cuando nadie apostaba por ellos; ganar un mundial parecía imposible, después de esto se podría ganar todo  y así: dos finales olímpicas ante lo más granado de la NBA,  hasta los Juegos de Río, donde el grupo, para él la 193 participación defendiendo la camiseta española, después de un titubeante inicio acabó colgándose la Medalla de Bronce.  En sus catorce años de carrera profesional rara vez ha faltado a la cita con la selección y si lo ha hecho ha sido por problemas físicos.

Después tomó una decisión tranquila y  calculada. Un día nos sorprendió a todos anunciando su renuncia a seguir; dejaba la Selección.  Con dignidad encomiable comunicó su decisión:

Es algo que hace tiempo había hablado con mi familia, con la gente de mi equipo y llevábamos preparando hace tiempo. Dónde queríamos  hacerlo, cómo y cuándo es algo que estaba ya pensado, no tiene nada que ver con lo de Río” aclaraba Calderón en rueda de prensa.  Lo hizo como hacen los grandes. Lo había meditado y piensa que es el momento: le  echaremos de menos tanto como gana su familia.

El que fue su compañero en Álava y compañero en “sus Américas,” Jorge Garbajosa, hoy presidente de la Federación, en emotivas palabras cerró el acto diciendo  “Tu comportamiento ha sido modélico y tu figura imborrable”

Desde aquí corroboramos sus palabras y le deseamos suerte en su nueva etapa en Los Ángeles y le damos gracias por llevar inherente el nombre de Villanueva por donde quiera que va.

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Una medalla fuera de duda

noviembre 1, 2016

 

 

D. José Luis Pérez Chiswcano. Una medalla fuera de duda

D. José Luis agradece haber sido galardonado con la Medalla de Oro de Villanaueva

D. José Luis agradece haber sido galardonado con la Medalla de Oro de Villanueva

Recientemente se le ha concedido la medalla de oro de Extremadura a D. José Luis Pérez Chiscano. No sé, ni nunca me he preocupado en saber cuáles son los méritos acumulados, ni los criterios que se siguen para optar a tan alto galardón  que distingue año tras año  a ciertas personas, subrayando así su excepcional trabajo y aportación a la sociedad extremeña. Para medir eso, cosa nada  fácil, supongo que dentro del Gobierno de la Junta de Extremadura se tendrán personas con juicios predeterminados que valoran los méritos a los que habrán de ajustarse los aportados por los nominados, aunque estos procedan de diferentes esferas y perfiles variopintos, y un tanto acorde con el gobierno de turno. Sean cuales fueren los         razones seguidas, difícil de objetivar porque  nunca llueve a gusto de todos, en este  caso, en el caso de D. José Luis, que desde Villanueva hacemos nuestro, no se puede poner en duda los valores del galardonado, centrados en un trabajo científico, largo y continuado, conocido desde hace tiempo en ámbitos que superan los límites de nuestra tierra.

No se situar ni dónde, ni cuando, aunque aseguro que hace bastante tiempo, en una entrevista a Félix Rodríguez de la Fuente, aquel famoso divulgador que a tantos nos inculcó el amor a los animales con aquellas imágenes de lobos en libertad, sus exóticos viajes tras la fauna más variada, y aquél entusiasmo que ponía en sus comunicaciones y que a muchos nos hizo sentir su muerte haciendo lo que le gustaba, en aquella entrevista a que hago referencia decía que en Extremadura teníamos uno de los mejores naturalista de España, nombrando a D.  José Luis Pérez Chiscano. Aquello de alguna forma me impactó por venir de la autoridad que venía, y aunque yo era consciente del amor de D. José Luis por las plantas y los pájaros deduje que aquello era más que un simple hobbi.

Su continuado estudio ha tenido su  compensación con el reconocimiento universal a su labor, coronada por su logro mayor como fue el descubrimiento de una nueva especie vegetal del grupo de las orquídeas, del que es autoridad mundial,  que lleva su nombre “SERAPIAS PÉREZ-CHISCANOI»

Grrabado de la orquídea "pérez-chiscanoi" de Abilio Resa

Grabado de la orquídea «pérez-chiscanoi» de Abilio Resa

A  este descubrimiento le han seguido otros, en solitario o compartidos con otros naturalistas con los que colabora, como  el del “Narcissus perez-chiscanoi Fernández Casas”

Enumerar sus méritos científicos, aquí, no es mi intención. Como naturalista, botánico, ornitólogo, farmacéutico o ecologista, tenemos cumplida información con poco que nos asomemos a Google.

Aquí quiero retratar al Doctor Pérez Chiscano más cercano, con el que de de alguna manera cientos de villanovenses hemos compartido experiencias.

Recuerdo que hace unos días, comentando con unos amigos, todos antiguos alumnos de D. José Luis,  la distinción que le hacía la Junta de Extremadura con la concesión de la Medalla de Oro , uno de ellos, L. F. Q. , químico de profesión me decía, que él era lo que era por el entusiasmo que le inculcó “Chiscano” por la química.  Todos asentimos con su afirmación porque todos tuvimos la agradable experiencia de haber sido  alumnos suyos.

Recordamos  a D. José Luis en su etapa de profesor de Física y Química en el Instituto “Pedro de Valdivia”, era un hombre rubio, espigado, serio y algo distante en el trato, al menos eso nos parecía. Pero era  un  profesor que se preparaba las clases concienzudamente y se esforzaba en transmitir conceptos  complejos a unos alumnos que todavía andábamos en pantalón corto.  Con doce años peleábamos ya con el sistema periódico, con la retahíla de metales y no metales, con los gases nobles. Con el concepto de valencia, que nos aprendíamos de memoria; aún recordamos con nitidez aquello de Litio, Sodio, Potasio, Rubio y Cesio, valencia uno, así hasta lo más complejo como el Azufre, con valencia dos, cuatro y seis. Luego llegaron los óxidos y los anhídridos, los ácidos y las bases y de aquí las sales. Aprendimos la mecánica  de la formulación y siguiendo reglas nemotécnicas, hoy más en boga, aquello de  que cuando el OSO toca el pITO el perICO toca el silbATO, nos servía para saber que el nombre de la sal que procede del acido sulfúrico y el hidróxido potásico, sería al sulfato potásico, pero todo acompañado con su fórmula respectiva. Aunque exigía un esfuerzo mayúsculo de memoria, ha resistido en el tiempo y a muchos nos sirvió en estudios posteriores.

Amante del campo se dejaba acompañar por sus alumnos a los que llevaba a observar las plantas y los nidos en su” dos caballos,”  de él aprendimos  a clasificar las hojas y  el sistema de anillado de las aves. Cuando alguien llevaba una anilla, cosa que no era infrecuente, nos descifraba su anotación, el lugar y cuando  fue puesta, con lo que nos adentraba en el mundo de las migraciones. Todo esto lo recordamos  con cierta nitidez y lo pueden corroborar otros  muchos amigos que por entonces coincidimos en el segundo curso del Bachillerato Laboral, con doce años.

Es un hombre de vida social muy discreta, rara vez se le ve en terrazas o paseando por el pueblo, pero no por eso es un desconocido de sus paisanos.  Sus familiares, tío y padre,   fueron importantes empresarios, referencia en Villanueva y su comarca. La empresa “Pérez Fajardo” estuvo situada en una encrucijada de avenidas  y al lugar popularmente se le conoce como “Cruce de Fajardo.” En una de sus esquinas de este cruce, en la Calle S. Francisco, durante muchos años  regentó su propia farmacia, conocida como “Farmacia del Doctor Pérez Chiscano”  hoy, jubilado él, la regenta una de sus hijas.

Su trabajo, por su discreción, ha ido pasando desapercibido fuera de lo que es el ambiente universitario donde ha colaborado con los más eminentes naturalistas  y científicos del País. Su amor al conservadurismo y protección de la naturaleza le auparon a la presidencia de ADENEX  y SEO/BirdLife, que le distinguió con la Medalla de Honor en 2004.

Aquí, en Villanueva, el Centro de Interpretación Medio Ambiental, el “Quinto Coto,” lleva su nombre y el Pleno del Ayuntamiento le concedió la  Medalla de Oro de la Ciudad el 13 de marzo de 2011, dos formas con las que sus paisanos ya  reconocieron su labor.

Lo dicho, una medalla tardía, pero más que merecida.

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