… y Sayago de portero

….. y Sayago de portero

Es la cantinela que cantábamos después de aquellos desafíos que los muchachos disputábamos por barrios. Como locos, no siempre detrás de un balón de goma, destrozábamos los poco consistentes zapatos que por aquel tiempo nos tocaba calzar. Sayago portero del CD VillanovenseEran encuentros considerados como épicos, en las eras del Pardo,  en las eras de Santiago, Cagancha,  Cruz del Río. en las proximidades de la estación, Como bandadas los muchachos medíamos nuestras diferencias deportivas en torno a un balón, mantengo, no siempre de goma. El grito era aquello de … uno a cero y Sayago de portero.

El fútbol con la distancia que marca los tiempos, era el juego colectivo por excelencia. Bastaba con dos piedras que marcaran la portería y dos grupos de chiquillos deseosos de correr tras el balón. De cancha, la calle, las eras…. Otros deportes de equipo no es que estuvieran vedados es que eran totalmente desconocidos.

En torno al fútbol se establecieron complicidades e identificaciones. Las gestas de los grandes clubs llegaban a través de la radio, la voz inconfundible de Matias Prats, con aquella retórica que hace de un regate una victoria, permite que las proezas deportivas se homologuen como gestas patrias. Con aquél gol de Zarra ante Inglaterra parecía que el País quedaba resarcido del oprobio de Gibraltar.
Esto queda lejano; por aquí teníamos también nuestros propios héroes, nuestro propio equipo, con el que nos identificábamos.

Villanueva a principios de los años 50 del siglo pasado contaba con un campo de deportes de propiedad municipal, restringido al fútbol, era el recordado “Santiago”, ubicado en las eras de “Cagancha” en la margen izquierda de la carretera de D. Benito, enfrente de lo que hoy es una tienda de muebles. Allí jugaba el C. D. Villanovense y por allí fueron pasando jugadores que forjaron su propia leyenda, escribiendo la historia del Club, que no deja ser la historia de nuestra propia ciudad, la que escriben a diario sus hombres y mujeres.

C D Villanovense 1953

C D Villanovense 1953

En aquel desaparecido campo de fútbol se desarrollaron los más épicos partidos de fútbol teniendo como máximo rival a nuestros vecinos de D. Benito y donde los más apasionados seguidores sacaban a relucir los no siempre modales apropiados. El fútbol, era y sigue siendo, un escape a pasiones contenidas y es siempre el árbitro el culpable de cualquier desaguisado, al que se le amenazaba, y aún hoy se oye, desde la grada, con el grito “árbitro que hay paraguas” recordándole el agravio que un compañero suyo se llevó de un alterado espectador, que rompiendo toda etiqueta deportiva, le dio de paraguazos.

A aquél primitivo Club fueron llegando jugadores de la región que conformaron un buen equipo de fútbol, en el que la ciudad se vio representada, y los jugadores considerados con esa aureola de admiración que se da a los deportistas.

En 1950 fichó, por el Club Deportivo Villanovense, Juan Sayago Utrero, procedente del Montijo. Natural de Santa Marta de los Barros, de familia humilde, escasa escuela y mucha calle– nos dice su hija- Los que le vieron jugar hablan de que era ágil, rápido, valiente, de reflejos envidiables, todo los ingredientes de un buen portero. Me cuentan, que durante un entrenamiento se lanzó a parar un balón imaginario y al preguntar el míster que hacía, se limitó a abrir sus manos para mostrar el pájaro que había cogido al vuelo.

El fútbol no era como ahora, llegaban jugadores con fichas escasas o huérfanas de remuneración económica por lo que el Club intentaba compensarlos de los más variados modos. A Juan le cedieron la explotación del Bar “El Club” en la calle Virgen de Guadalupe, y aquí se trajo a su padre y hermano que se ganaban la vida vendiendo pescado de pueblo en pueblo.R. Madrid, en Vva de la Serena 1953

Uno de los hitos más importantes del deporte en Villanueva fue la visita del R. Madrid a la ciudad. Era el R. Madrid en ciernes que más tarde ganaría las Cinco copas de Europa. Era el día 29 de octubre de 1953, y en sus filas figuraba ya, una de las grandes glorias deportivas de todos los tiempos, Francisco Gento, que había fichado unos meses antes por el equipo de la Capital al que, me dice, María José, hija de Juán, paró en aquel partido, un penalti ¡¡casi ná!!

 Nota de prensa Hemeroteca ABC

                                      Nota de prensa
                                     Hemeroteca ABC

La prensa nacional se hizo eco del evento, como lo demuestra el recorte de ABC que se adjunta.
Desde su llegada, toda su vida la desarrolló en Villanueva; me afirma la familia que “lo más desconocido de su carrera deportiva es que a raíz de tener un entrenador vasco, le ofrecieron fichar por el Ath Bilbao y declinó la propuesta. Tenía ya su vida hecha aquí, su novia y un proyecto de futuro, sus amigos y sus fans, por cierto incondicionales, además el fútbol no movía lo que mueve ahora.”

Sayago en acción

                                Sayago en acción

Poco antes de 1960 dejó la práctica del fútbol y quedó anclado a aquí, al unir su suerte a la de Petra Chiscano, con la que tuvo dos hijos, se ganó la vida trabajando en cualquier cosa, y como tantos de la época no dudó de emigrar a Alemania. A su regreso su situación fue a mejor; la familia regentó una Librería y él comenzó a distribuir la prensa por todo el pueblo en un característico “Citroën dos caballos”. Los que le vieron jugar le recuerdan como el portero por excelencia; los que le conocimos después le recordamos como un hombre sencillo, pacífico y de buen humor. Siempre, en el fútbol, inmortalizando al C. D.Villanovense, antes de comenzar sus partidos, ya en el “Romero Cuerda”, con su cámara al hombro.

Sayago, posando con veteranos del club en la clausura del "SANTIGO"

Sayago, posando con veteranos del club en la clausura del                                                  «SANTIAGO»

Juán Sayago Utrero es de esos hombres y mujeres, que con su quehacer diario, su trabajo y humildad son los auténticos protagonistas de la historia, de los que después que nos dejan, él nos dejó el 15 de noviembre de 2004, a los 77 años, quedan grabados en el imaginario colectivo.
Su nombre perdura, y en la cantinela del fútbol aquello de … 3 a 0, y SAYAGO de portero.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: