Cuestionario para el diario Extremadura

Nota: Hace uos días, Raúl Haba, periodista,me pidió colaborar en el extra que los martes publica el diario Extremadura en Villaznueva, para ello me mandó un cuestionario que amablemente contesté. Lo que publica, quiza por falta de espacio, no fue tal como yo le envié el cuestionario. Como creo que faltaban «cosas» que a mí me parecen interesantes, aquí inserto las contestaciones completas, tal como yo se las envié.

-Datos biográficos. Nombre, edad, profesión, trayectoria, etc.

Nací en Villanaueva de la Serena, dentro de una familia de trabajadores, en la calle del Pósito, cercano a la “Laguna”, lugar emblemático de la ciudad, hoy “Plaza de los Conquistadores”, pero que aún los villanovenses la conocen como de “ La Laguna”. Cuando era tal, de niño tirábamos piedras a los patos que periódicamente surcaban sus aguas. La plaza era nuestro mundo y el mundo de todos los villanovenses cuando llegaban las fiestas patronales de “santiaguito” Aún recuerdo con nostalgia el alborozo que causaba a la chiquillería la llegada de los señores de los turrones, los titiriteros, las barcas y los caballitos, todo un acontecimiento que por aquel entonces venía a romper la monotonía del paso de los días, sin que ocurriera nada a no ser el jugar al “burro” o “al toro visto”, mientras los mayores hablaban de sus cosas y fumaban sentados en la “paredilla” que limitaba la charca. Me crié, allí, en ese barrio dentro de una familia numerosa siendo yo el menor de seis hermanos, que cuando llegaron a la edad de trabajar, que por entonces era temprana, ayudaban a la economía familiar, como les ocurría a la mayoría de los mozalbetes del entorno.
Nací en 1950, aún con los rescoldos de la guerra civil reflejado en el riguroso luto de las mujeres y el silencio complaciente de los hombres. La inocencia de mis primeros años me impidieron ver la dureza de la vida, llena de escaseces, que a mí llegaba amortiguada por la aportación de mis hermanos mayores a la economía familiar, economía que apenas traspasaba la subsistencia.
La escuela de balde, benditas escuelas del Cristo, D. David, D. Antonio… allí nos forjamos más de media Villanueva. Los versos de Luis Pastor dibujan parte de lo que
soy.
Soy un viejo
pupitre de escuela,
pizarra, tintero,
cartera y catón.
Yo también
comí queso amarillo,
bebí leche en polvo
y canté el “Cara al Sol”

Alumbrando los años sesenta, Antonio Barrantes Lozano, que es como me llamo y había obviado decirlo, tuve la oportunidad de comenzar estudios secundarios en el Instituto “Pedro de Valdivia” y como yo numerosos amigos, que si no hubiera sido por el instituto nuestras vidas se hubieran ido por otros caminos, posiblemente más escabrosos. El Instituto y el sistema de becas posibilitó que nuestras vidas fuera lo que ha sido. Luego estudié Magisterio, lo inmediato para un niño de provincia y después, de mayor, me licencié en Filosofía y Ciencias de la Educación, que es lo que pone en el título. Pronto comencé a ganarme la vida, dando clases particulares, luego ejerciendo de interino hasta ingresar en el cuerpo de Maestro de Enseñanza Primaria, y como maestro aprendí de mis alumnos el valor de la amistad, el cariño y el respeto, mientras yo intentaba inculcarlos el gusto por las letras, las ciencias y los secretos de la vida. Veintiunos felices años de profesional en La Haba y Villanueva. Más tarde, pasé al Instituto, precisamente en 1992, año recordado por ser el del V Centenario. Y después de 18 años, como profesor en el “Pedro de Valdivia”, me “tocó” pasar a pertenecer a las clases pasivas. Y desde entonces.

P -Situación actual profesional, qué haces y en qué empleas también el tiempo libre.

R.-Superar la edad en la que todo lo absorbe la profesión, no ha sido para mí nada traumático, a pesar del apego que tenía por la enseñanza.
Aunque no siempre la vida se ha mostrado generosa con uno, también me ha dado otras compensaciones y en la balanza vital ha sido más lo bueno que lo malo. Me casé con Antonia Díaz Moraga, lo que me dio estabilidad y la felicidad que se busca cuando uno se casa. Después de 38 años así seguimos, ahora velando por la felicidad dos hijas, el premio a nuestro enlace, que ya nos han traído un nieto que de alguna manera nos prolongará en el tiempo.
Tiempo libre tengo poco, pues son varias las ocupaciones que uno emprende, además de la lectura, me gusta escribir y como la pereza nunca ha sido compañera de viaje, jamás digo no a las continuas invitaciones que me llegan del Ayuntamiento, Asociaciones y Cofradías a las que procuro complacer con mis reflexiones.

-Cómo está siendo esta etapa como cronista y qué ha supuesto para ti.

El tiempo dedicado a mi familia, a mis amigos, y mis compromisos ha venido a llenar el que me sobraba por la jubilación.
Sólo tengo gratitud con la deferencia que el Ayuntamiento, al completo, sin excepciones, tuvo a bien nombrarme Cronista Oficial de la Ciudad, si bien es verdad que con el apoyo explícito de numerosos amigos a los que debo agradecimiento. Ser Cronista es admitir un compromiso con tu ciudad, un trabajo sólo remunerado con la satisfacción del reconocimiento de tus paisanos, y aunque te robe tiempo, vaya lo uno por lo otro.

-Cuál ha sido el acontecimiento más importante en tu etapa actual de cronista o cuáles.

En los pueblos se dice que nunca pasa nada, pero la realidad es que cosas pasan continuamente. La ciudad es orgánica y sufre continua metamorfosis, como estamos viendo que está pasando en Villanueva. La ciudad se transforma, y la que es hoy no era la de hace cincuenta años, ni será la del futuro. Cualquier acontecimiento puede ser importante, una decisión municipal, una infraestructura…A veces hay que indagar en la intrahistoria, en la aportación de las gentes sencillas…Los grandes acontecimientos ya vienen en los libros.

Y antes de esa etapa, qué acontecimiento villanovense te hubiera gustado vivir como cronista. Puedes citar uno que hayas vivido y otro de la Historia de siglos atrás.

Cualquier punto de la historia puede resultar interesante, para mí quizás la importancia que tuvo el priorato en Villanueva, las reuniones de la Mesta… son hitos que los eruditos subrayan en los anales.

-Tu rincón, rincones favoritos de Vva, y tus personajes favoritos y tus acontecimientos del año favoritos.

A cualquiera que se le pregunte si le gusta su pueblo, sabemos su respuesta. Yo ya he indicado antes que la nostalgia de la “Laguna” sigue pegada a mí como reclamo de la niñez, a todos nos gusta nuestro barrio. No es Villanueva una ciudad que pueda presumir de amplio patrimonio, pero cuando uno se acerca a ella y ve, a lo lejos, la torre de la Asunción, siente que se encuentra en casa. Actualmente el Convento de las Madres Concepcionistas con la Plaza de Santa Ana sea, después de las Iglesias de La Asunción y S. Francisco, lo más llamativo. –
En relación a los acontecimientos de la ciudad, destaco el auge de la Semana Santa, nuestra “Carrerita,” o el Premio “Felipe Trigo” que publicita a la ciudad por el mundo entero.
Con respecto a las personas, cualquiera de los muchos que trabajan en Cáritas merecen mis respetos.
Relaciones con D. Benito, cómo las- ves? ¿algún día se unirán?
Son dos ciudades condenadas a entenderse, la prosperidad de una ayuda a la prosperidad de la otra. La fama de las malas “relaciones” quiero pensar que radican más en los dichos y los chascarrillos. De hecho, conocido es el dicho que dice que para matrimonio bonito…
Administrativamente es otra cosa. Recuerdo, y de esto hace algunos años, que en una de las reuniones que hubo entre los dos ayuntamientos para hablar de ello, ante la petición de cesión por parte de uno se contestó negativamente porque “que también tienen su corazoncito”
-Y en esta materia, qué acontecimientos y personajes de la ciudad vecina elegirías para Vva.

No creo que ningún hombre tenga nada especial por haber nacido aquí o allí, uno quiere a su pueblo porque es el suyo, pero por eso no es superior. Si hay algún ciudadano de D. Benito que se ubique en Villanueva, será siempre bien recibido y si además aporta su capacidad o inteligencia bienvenido sea. D. Benito ha tenido y tiene emprendedores, intelectuales y escritores que a cualquiera gustaría presumir de ellos.

-Sin entrar en política, hacia dónde crees que camina Vva como ciudad en el plano social y económico sobre todo.

Villanueva, como toda la comarca, es una ciudad dinámica que se ha visto frenada por la crisis que asola no sólo al País, también, por lo que se conoce, a toda Europa.
Actualmente es una ciudad de servicios que se combina con el motor económico propio, que es la agricultura. Como ha ocurrido en toda la zona, las nuevas técnicas agrícolas y el regadío masivo de sus tierras ha hecho cambiar las costumbres y los parámetros económicos. Esperemos que salgamos de esta situación pronto, potencial hay en su tierra y en sus gentes. Por lo demás, no es muy distinto lo que se vive en Villanueva de lo que se vive en el resto de Extremadura. Habría que emprender acciones que nos llevaran a una mayor industrialización que facilitara asentar a lo mejor de la población que es nuestra juventud, a la que se le cierran todos los horizontes.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: