Tener mas dinero que «Ronchín»

A veces cuando uno anda por la calle oye ciertas frases de boca de sus paisanos que de tanto oírlas sabemos darle su significado, aplicarlas en su  contexto, pero no siempre sabemos su etimología. Frases que llamamos “hechas” y que tan certeramente el saber popular sabe aplicar.
Pues bien, iba la otra tarde por las “Pasaderas”, que como todo sabéis es el punto más cosmopolita de la ciudad, siempre lleno de gente: jubilados  que matan su tiempo viendo pasar a los demás, transeúntes a sus quehaceres, forasteros y gente sin oficio conocido, pero que dan a la plaza ese empaque de vitalidad al pueblo. Pues bien coincidí con dos amigos que al parecer hacía tiempo que no se veían y deduzco lo dicho por la forma tan efusiva de saludarse, con apretón de manos y abrazo consiguiente, cosas a todas luces normales si tenemos en cuenta el carácter de estas gentes que comento de mi pueblo. Sin soltarse de la mano, separando los cuerpos como para reconocerse, dice el uno al otro. ¡ Leche! ¡qué caro te vendes! ¡Cómo tienes mas perras que “Ronchín”, no hay quien te vea! Por nada de lo descrito quedé sorprendido, pues aunque no conocía a los amigos, sí es muy normal esta forma de celebrar encuentros entre conocidos, con saludos efusivos y frases conminatorias. Lo que me resultó chocante o más bien me hizo pensar fue el aforismo, no porque yo no la había escuchado antes, e incluso lo he aplicado en escenarios semejantes al descrito, o en comentario algo envidioso de algún amigo afortunado. Lo que extrañé y me hizo recapacitar fue que hasta aquel mismo momento nunca había pensado en  por qué de este aforismo, tan en uso: “tener más perras (dinero) que Ronchin”
Sabemos que los aforismos suelen ser sentencias graves y certeras por donde se explaya el saber popular y se transmiten de forma oral por los siglos de los siglos. Las transmisiones orales tienen un problema y es que el tiempo actúa sobre ellas y las modifica en algunos casos y en otros, los más,  diluye su etimología y nadie o muy pocos se atreven a decir  por qué del dicho.
Algo me pasaba a mí con lo de “Ronchín”, pues no me hacía yo a la idea de dónde puede proceder tal dicho  o aforismo.
Pues resulta que releyendo los Episodios Nacionales de D. Benito Pérez Galdos, D. Tito Liviano, personaje narrador de los mismos, pequeño y pícaro, con vocación de historiador, de ahí le viene lo de Tito, en honor historiador de Roma,  algo calavera  y vividor, en  momentos de penurias tenía que acudir a la casa de préstamos. “yo, en mis apuros llamaba a las puertas de la Casa Rothschild, a la casa Lofitte.. mi sueldo y todo lo que ganaba en El Debate… todo y algo más se lo llevaba la Casa Rothschild” Esta cita es del libro “Amadeo de Saboya” que como bien sabréis reinó en la convulsa España  de enero e 1870 a febrero de 1873. En otro pasaje, pues son varias las veces que D. Benito hace referencia a la casa de referencia, en su libro dedicado a la “I República” el mismo personaje para introducirse en la problemática del Cantón de Cartagena nos dice: “”Cuéntame, (refiriéndose a Fructuoso Manrique, conocedor de los sucesos)… ¿Qué es de tu vida? Era Manrique un chico excelente, suelto de palabra, honradamente fanático en opiniones, seriamente dispuesto a la juerga y a la travesura. Lo traté primero cuando íbamos juntos a negociaciones con la Casa Rothschild”
La familia Rothschild, conocida como la Casa Rothschild o simplemente los Rothschild, es una dinastía europea de origen judeoalemán algunos de cuyos integrantes fundaron bancos e instituciones financieras a fines del siglo XVIII, y que acabó convirtiéndose, a partir del siglo XIX, en uno de los más influyentes linajes de banqueros y financieros de Europa.
Fácil deducir que la familia Rothschild estaba establecida  en España ya en  el siglo XIX   acaparando créditos y fortuna. Su fama debió extenderse por todo el País y no es de extrañar que sus delegados tuvieran algún contacto con nuestra tierra, cosa que desconozco. Pero su fama de acaudalados hizo asociar, el saber popular,  la fortuna con su apellido. Para el pueblo, por pura evolución y comodidad del lenguaje  pasar  de “Rothschild” a “Ronchín” es sólo un trámite. Pura cacofonía.
antoniobarrantes.wordpress.com

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: